El ámbito clínico es el encargado de abordar: 

  • La mejora y rehabilitación de las funciones intelectuales: atención, concentración, percepción, memoria, razonamiento, habilidades numéricas, de  lectoescritura...
  • Desórdenes emocionales: Trastornos del estado de ánimo y psicosomáticos, ataques de pánico, estrés postraumático, insomnio, jaquecas, ansiedad, fobias, dolor crónico… 
  • Regulación de comportamientos no deseados: adicciones, comportamiento agresivo, juego patológico, trastornos de la conducta alimentaria...  

 

Evaluaciones clínicas y psicométricas

Diagnósticos basados en la investigación científica

Tratamientos efectuados con técnicas neuropsicofisiológicas